jueves, 22 de octubre de 2020

EL ESPERPENTO Y LA INMORALIDAD DEL CAMBIO DE NOMBRE DEL AEROPUERTO DE CORVERA

 


Juan de la Cierva, aviador y conspirador 
contra el primer gobierno
 democrático del siglo XX

 

La Federación de Asociaciones de Memoria Histórica de la Región de Murcia no puede dar crédito a la información publicada en el día de ayer por un periódico de tirada regional en el que anunciaba que el ministro de infraestructuras, el señor Ábalos, firmaba el cambio de nombre para el aeropuerto de Corvera, al que llamarán Juan de la Cierva. Esperamos que esas fuentes del periódico estén del todo equivocadas por lo esperpéntico que resultaría el que se esté discutiendo un anteproyecto de ley sobre Memoria Democrática por el actual Gobierno de la Nación y uno de sus ministros firme una orden que vulnera claramente una Ley, la denominada Ley de Zapatero, bastante más laxa que la que se pretende impulsar ahora.


Uno de los mayores responsables del
golpe criminal de 1936 al que ayudó
ostensiblemente el ingeniero.

Nuestra Federación desde que se iniciaron los trámites para que el ingeniero diera nombre a dicho aeropuerto,  no ha parado de argumentar y de manifestar la incongruencia que resultaría que desde la propia Administración se vulnerara una Ley de carácter general, como es la Ley 52/2007 de la Memoria Histórica. Lo hemos hecho ante los medios de comunicación que nos han querido dar cobertura, ante la Dirección General de la Memoria Histórica, ante el Ministerio de Fomento y ante la Dirección General de Aviación Civil.

Pues bien, ante esta noticia, no tenemos más remedio que publicar una carta de la Dirección General de Memoria Democrática que dirigió a nuestro anterior presidente el pasado 20 julio en contestación a nuestra petición (de fecha 21 de abril del 2019, sí un año y tres meses) de que no diera curso a la postura del gobierno regional de Murcia de cambiar el nombre del aeropuerto por el del ingeniero conspirador y colaborador con el golpe de estado del 36. Dice así: 

 

 Estimado señor Sánchez Muñoz:


Ante todo, le ruego que nos disculpe por el retraso sufrido en esta respuesta debido, en gran medida, a las dificultades inherentes a la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19. En contestación a su escrito de fecha 15 de abril de 2020 dirigido al Ministerio de Justicia, que ha tenido entrada el pasado 24 de junio en esta Dirección General, en relación a su propuesta para la eliminación del nombre de Juan de la Cierva del Aeropuerto Internacional de Murcia (Aeropuerto de Corvera), le informamos que efectivamente, la Ley 52/2007, del 26 de diciembre, conocida como de la Memoria Histórica, establece una serie de medidas (arts. 15 y 16) en relación con los símbolos y monumentos conmemorativos de la Guerra Civil o de la Dictadura, sustentadas en el principio de evitar toda exaltación de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura, en el convencimiento de que los ciudadanos tienen derecho a que así sea, a que los símbolos públicos sean ocasión de encuentro y no de enfrentamiento, ofensa o agravio. En este sentido, la Secretaria de Estado de Memoria Democrática, de la que depende esta Dirección General, trabaja actualmente por la retirada de cualquier símbolo de exaltación, personal o colectiva de la guerra civil o de la dictadura; por lo que de acuerdo con lo establecido en el artículo 6.2 h) del Real Decreto 373/2020, de 18 de febrero, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, damos traslado al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana para la más rápida resolución de la solicitud y petición planteada. Sin otro particular, quiero agradecerle la confianza por darnos a conocer esta situación. Quedando a su disposición, le saluda atentamente.


EL DIRECTOR GENERAL DE MEMORIA DEMOCRÁTICA

Diego Blázquez Martín”

 

Nos reafirmamos en lo manifestado en nuestro comunicado de fecha 21 de julio del 2019 en el terminábamos diciendo “hemos dado sobrados argumentos para que alguien que contribuyó de forma tan explícita a un golpe de estado, cooperando con los sublevados de forma tan decisiva, no pueda ser utilizado para dar titularidad a un aeropuerto internacional, porque los nombres de las instituciones deben de servir a los que nos honraron. Y no al revés.

Aun así, esperamos que la cordura, la decencia y la democracia estén por encima de los intereses familiares y de ciertos políticos que más allá del interés general parecen dirigir sus actuaciones a intereses espurios nada claros,”

Ninguna credibilidad para con el compromiso de la Memoria Democrática pudiera tener un Gobierno, que jactándose de progresista y defensor de la víctimas del franquismo,  permitiera  la ignominia de llevar a cabo ese cambio  en el aeropuerto de la Región de Murcia.

octubre de 2020.

 


 

 

 

martes, 9 de junio de 2020





LLAMAMIENTO DE LA COORDINADORA ESTATAL DE ASOCIACIONES DE MEMORIA HISTÓRICA Y VÍCTIMAS DEL FRANQUISMO


Ante la actual situación política, el Encuentro Estatal de Colectivos de Memoria Histórica y de Víctimas del franquismo, formado por un centenar de asociaciones y organizaciones de todo el estado español y del exilio republicano, acuerda:

Instar a toda la ciudadanía y la sociedad civil, a las fuerzas políticas democráticas, a las organizaciones sindicales, a los movimientos feminista, ecologista, vecinal, a las organizaciones de personas migrantes, a intelectuales, comunicadores/as, y creadores/as de opinión… a adoptar un calendario de movilizaciones en defensa de la democracia, los derechos civiles y los derechos humanos, que están siendo amenazados explícitamente por la derecha política y mediática con la connivencia de personas imbricadas en las instituciones y aparatos del Estado. Estas maniobras, sustentadas en una excepcional campaña planificada de bulos y calumnias, se llevan a cabo aprovechando las medidas extraordinarias adoptadas por el gobierno democrático para hacer frente a la crisis sanitaria, económica y social provocada por la pandemia del Covid19.

Como defensores de los derechos de las víctimas de la dictadura y de los/las resistentes contra el franquismo, tenemos autoridad moral para dirigirnos a la sociedad, y proponer públicamente que, en cuanto la situación de desescalada sanitaria lo permita en cada lugar, se convoque a la ciudadanía a movilizarse en defensa de la convivencia y la democracia, contra el fascismo y el golpismo.

Instamos a la convocatoria de una gran movilización pacífica, sostenida, plural y unitaria, que independientemente de la posición con respecto al Gobierno de España de cada persona o colectivo, condene la ilegítima campaña de acoso y derribo al que está siendo sometido éste, y confronte las pretensiones de la extrema derecha de hacerse con la hegemonía de la calle vulnerando las normas sanitarias y de convivencia. Es indispensable en estos momentos una gran demostración cívica de que, en nuestras ciudades, pueblos y calles, quien tiene la presencia y la voz es el pueblo, y que no acepta chantajes ni coacciones.


No hay equidistancia posible entre la democracia y el fascismo, entre la opresión y los derechos humanos. Se acabó el tiempo de mirar a otro lado. Es hora de decir ¡¡basta!! a quienes agreden diariamente la convivencia y hacen uso de la discordia y la mentira como armas políticas.

Contra el fascismo y el golpismo. Por la Democracia y las libertades.



junio de 2020.


ENTIDADES FIRMANTES
Amapola del Camino - Bideko Mintxigorria (Nafarroa), Asociación Andaluza de Víctimas de la Transición, Coordinadora Asociaciones Memoria Democrática País Valencià, Asociación Comisión de la Verdad San Sebastián de los Reyes, Foro por la Memoria de Segovia, Amical de Mauthausen y otros campos, Mayores de izquierdas, Ateneu Memoria Popular de Barcelona, Asociación Pozos de Caudé, APIGF (asociación de perjudicados por la incautación del gobierno franquista), Foro de la Recuperación de la Memoria Democrática Las Vegas, AFAMEVVA, AMDBLL, Fòrum de Tarragona per la Memòria, Federación Estatal de Foros por la Memoria, Plataforma contra la impunidad del franquismo, Asociación Mesa de Memoria Histórica del distrito de Latina,Todos los niños robados son también mis niños, Secretaría Memoria PCE, Federación de Asociaciones de Memoria Histórica de la Región de Murcia (FAMH-RM), Asociación Memorial en el Cementerio de Cáceres (AMECECA), Plataforma vasca contra la impunidad de los crímenes del franquismo, AGE (Archivo Guerra Civil y Exilio), Asociación Europa Laica, Asociación de víctimas del estado (AVICES), Asociación Expresos y Represaliados Políticos Antifranquistas (CCOO CATALUNYA), Amesde, Red Roja, Associació Pro-Memòria als Immolats per la Llibertat a Catalunya, La Comuna - Presxs del Franquismo, Asamblea Republicana de Vigo, Iniciativa Galega pola Memoria, Asociación Viguesa pola Memoria do 36, Ateneo Republicano Araba, Área de Memoria Democrática IU y Unidad Cívica por la República.



miércoles, 15 de abril de 2020

AYER, 14 DE ABRIL

Ayer, 14 de abril, a causa del estado de alerta sanitaria no pudimos llevar a cabo la conmemoración del aniversario de la instauración de la II República como hubiésemos deseado.




Al contrario que en años anteriores en que hemos podido reunirnos para rendir homenaje a los republicanos y republicanas represaliadas por el régimen franquista, en que hemos llevado a cabo concentraciones para leer nuestros manifiestos con carácter local o regional, que hemos acudido a las fiestas republicanas, a las comidas de hermandad, en que hemos debatido sobre los valores republicanos que propugnamos, los acontecimientos de este aciago 2020 nos han obligado a recluirnos en nuestras casas, a confinarnos para frenar la extensión de la pandemia... y así, el 89º aniversario del nacimiento del segundo intento de convertir España en un país democrático, libre del oscurantismo que secularmente había distinguido a nuestro país de los países democráticos europeos, no hemos podido reunirnos para celebrarlo. 




Pero hemos conservado la unidad en la distancia, nos hemos mantenido en contacto a lo largo del día a través del teléfono, de las videoconferencias, de la redes sociales, hemos sacado a las ventanas y balcones nuestra bandera tricolor.






Hay quien, al no tener la bandera en su domicilio, ha recurrido a colocar tres mantas con los colores de la bandera republicana, o una bufanda con los colores rojo, amarillo y morado...
Nos enviábamos fotos diciendo: "Mira: aquí está mi bandera". 



Había quien nos mandaba la foto hecha desde el interior de su casa, porque no podía salir a la calle para hacerla, y quien, por el contrario, tenía a alguien que se la hacía desde la distancia o desde un balcón o terraza próxima a la suya; hubo quien colocó la bandera en la azotea, quien la puso en el jardín, y quien se tuvo que conformar con poner en el interior de casa una simple pañoleta.






Diversas formas de acercarnos desde la separación obligada; variadas maneras de hacer público nuestro espíritu republicano. Lo importante era poder decirnos: Estoy contigo, y pienso como tú; estás conmigo, y reivindicamos los mismos principios, luchamos por la misma utopía.



Porque el espíritu republicano no muere; no lo pudieron sofocar con la victoria franquista del 39; y lo mismo que desde la derrota cantonal de 1874 y de la que sufrieron los insurrectos republicanos de 1886, este espíritu permaneció latente, que no sepultado, que no extinguido, también lo hizo durante la larga noche de la dictadura y continúa existiendo a día de hoy, de manera creciente, con mayor fuerza que nunca.


Una bandera no es más que un símbolo; pero es todo un símbolo; como lo es un himno, como lo es una canción. Y esos símbolos se vieron ayer, a lo largo de todo el día, en las fachadas de nuestras viviendas.




Quien no tiene bandera, la sustituye por tres prendas de vestir con los colores rojo, amarillo y morado.
Quien se encuentra en el hospital, acompañando a un enfermo, se viste con una camiseta republicana y nos manda una foto luciéndola.
Quien no tiene quien le haga la foto a su bandera desde la calle, se la hace desde el interior de su casa.



Esos símbolos se encontraron en el interior de nuestras casas, en el de aquéllas habitadas por una sola persona, que ornó su sala de estar con un ejemplar de la constitución de 1931 y en aquéllas en que una pareja o una familia brindaba por el advenimiento de la III República Española.

Símbolos, como el del Himno de Riego, que a las 9 de la noche se oyó en nuestros equipos de música a través de las ventanas abiertas, como el Canto a la Libertad, de Labordeta, que se oyó por la mañana en algunas terrazas;



Como los gritos de "¡Viva la República!" que se lanzaron desde algunos megáfonos; como ese Himno de Riego que interpretó un adolescente con la flauta travesera desde su terraza o el "No pasarán" que reprodujo a través del altavoz de su ordenador esa pareja que vive en una casa rural, a varios kilómetros de la ciudad.

Son sólo símbolos, pero símbolos que nos ayudaron a sentirnos menos solos, menos solas en un día tan importante para quienes sentimos que la democracia plena sólo nos puede llegar de la mano de la República.


  Desde fuera de España nos llegaron las fotos de nuestros compatriotas que, en el día de ayer, se sentían tan cerca de nosotros/as como si se hubieran desplazado hasta aquí a conmemorar esta efemérides





Este año nos hemos encontrado más lejos, pero también más cerca, pues a veces la distancia no hace sino aproximarnos.

Y en este intento de aproximación, desde la Federación de Asociaciones de Memoria Histórica de la Región de Murcia hemos reunido varias fotos de las que recibimos ayer, en las que se muestra nuestro recuerdo de aquel 14 de abril de 1931.




 Para mantenernos unidos/as y no desfallecer en nuestra lucha.
¡Viva la República Española!.

sábado, 11 de abril de 2020

14 DE ABRIL, DÍA DE LA REPÚBLICA, 89 ANIVERSARIO







En este  14 de abril se cumplen 89 años desde que se proclamara en España la II República, esa fecha en la que quedó impregnada la geografía española de la "primavera de los pueblos". Este acontecimiento histórico supuso la ilusión de quienes nunca la tuvieron; de quienes nunca creyeron que los avances de un país iban a mejorar su esperanza y sus vidas. Supuso un halo de expectativas ciertas para, como decía Machado, los que, sin nombrar la Patria, no la venden (como los que sí la nombran), sino que la compran y la levantan.




Porque quienes conmemoramos la II República no anhelamos un simple cambio de Jefatura, un quítate tú (monarca) para ponerme yo (presidente republicano), porque la República supone la restauración de una serie de valores absolutamente irrenunciables: la democracia, la libertad y la justicia social.

Pero esto, alguien puede pensar, ya lo trae la Monarquía. Ya lo estamos viendo. En primer lugar, no hay ninguna razón para pensar que alguien por el simple hecho de tener sangre azul está capacitado para dirigir los designios de un país; en segundo lugar, no hay libertad, ni mucho menos democracia, cuando no se puede destituir o echar a cualquier cargo de su puesto por mala gestión o malas prácticas y; en tercer lugar, ¿cómo en pleno siglo XXI puede haber una persona que es irresponsable de sus actos?; ¿cómo en una democracia, que se considere como tal, se permite que una persona no pueda ser juzgada haga lo que haga? Por eso en el proceso constituyente tendente a la implantación de la III República, la tarea inmediata ha de ser una reforma del titulo II de la Constitución, para limitar la inviolabilidad absoluta de que goza la monarquía a la esfera ejercida por su cargo exclusivamente.



Siendo lo anterior esencial, lo realmente importante en los valores republicanos es la tercera pata, la JUSTICIA SOCIAL, es decir, LA SOLIDARIDAD, que significa cuidar a los sectores sociales más débiles, los más vulnerables. Y, por ello, La República es la defensa de LO PÚBLICO, la defensa de la Sanidad Pública, de la Enseñanza Pública, de la Dependencia, de las Pensiones Públicas, de la Gestión Pública en general.

Protegemos el Pensamiento Crítico frente al Pensamiento Único, al que ciertos sectores de la sociedad quieren volver. Así entendemos la lucha por la Libertad, por la potenciación de la cultura, la ciencia y la educación pública. La libertad significa también apostar por  un Estado Laico, que respete la libertad de creencias y no creencias, sin privilegios confesionales.




Pero defender la República, es bastante más, es defender la máxima extensión de DERECHOS:

Como la lucha de la mujer, el feminismo, que forma parte del activo republicano. Recordemos los grandes avances que se dieron en el primer bienio de la II República, y que la ideología y práctica de la dictadura franquista, el nacionalcatolicismo, anuló a partir de 1938, humillando y vejando la imagen y el símbolo de la mujer como persona protagonista y responsable de sus actos.

La defensa de la Inmigración.  Tenemos que velar por ella aunque sólo sea por recordar a aquellas personas compatriotas que tuvieron que exiliarse por defender la legalidad vigente en aquel momento, la democracia y la libertad. Teniendo en cuenta que nadie sale de su tierra por capricho, sino que razones de orden económico, de persecución, de guerra, de supervivencia… en definitiva, estamos obligados, por Humanidad, por Solidaridad, a tener siempre las fronteras abiertas.




La defensa y el respeto a nuestro Medio Ambiente, apostando por las energías renovables y haciendo una vida más en contacto con la Naturaleza. Velando por la economía y el comercio de proximidad.

Y, por último, y no menos importante, es el DERECHO A LA DIFERENCIA. No habrá democracia ni libertad plena si cada persona no puede vivir como le pida el cuerpo, de tener la familia que más se adecue con sus intereses vitales, de amar a quien se quiera y de ser como su cuerpo le pida que sea.

Hoy, ante la crisis sanitaria que el mundo está padeciendo, son más necesarios que nunca la puesta en práctica de estos valores que, más pronto que tarde, serán una realidad.

Salud y República.



Celebración 14 de abril en 2019 en Cartagena
organizado por la Federación Regional




jueves, 19 de diciembre de 2019

Cambio de Junta Directiva y modificación de Estatutos en La Asociación para la Recuperación y Defensa de la Memoria Histórica de Murcia - Tenemos Memoria.


La Memoria Histórica de Murcia (MHMU) renueva su junta directiva y aprueba impulsar sus reivindicaciones
Se acordó  acciones de protesta ante la catedral de Murcia, por la retirada de la inscripción falangista existente en la misma
Otras acciones acordadas fueron hacer un seguimiento del tema del callejero franquista y de las obras de la rehabilitación de la Cárcel Vieja
La asamblea extraordinaria, por su parte, procedió a renovar la junta directiva y a la modificación de Estatutos.

En la tarde del pasado jueves, día 12, la MHMU celebró sendas asambleas, ordinaria y extraordinaria, para, entre otras cuestiones, dar cuenta de su gestión durante el año actual, renovar la junta directiva y actualizar los Estatutos.
La asamblea ordinaria decidió, tras la concentración celebrada conjuntamente con la Federación regional de asociaciones memorialistas el pasado día 23 de noviembre ante la catedral de Murcia en contra de la inscripción falangista existente en el muro lateral de la misma, continuar con los actos de protesta, sin descartar otras acciones, como la petición de entrevista con el Obispo de la Diócesis de Cartagena, el envío de escritos a las direcciones generales de Bienes Culturales y de Patrimonio y otras posibilidades por vía legal, para que dicha ignominiosa inscripción sea retirada.
Se aprobó no descuidar el seguimiento de la actuación municipal en el tema de la rehabilitación de la Cárcel Vieja, así como sobre el callejero franquista del municipio, cuyos trabajos en la Comisión municipal creada ad hoc en su día están hoy paralizados.
Se habló, así mismo, de diseñar un acto de entrega a los familiares de la documentación existente en poder de la Asociación, a partir de los trabajos de investigación realizados por la misma, sobre las personas represaliadas y fusiladas por el franquismo tras la Guerra Civil.

A continuación, y en asamblea extraordinaria, se procedió a la renovación de la junta directiva, con el nombramiento de Mercedes Nicolás Cárceles, como nueva vicepresidenta, y de Carmen González Quiles, como vocal.
Se aprobó modificar el artículo 7 de los Estatutos de la Asociación para prolongar, a dos años, la duración de las personas elegidas para integrar la junta directiva, cuando, en la actualidad, era de un año. Además, a propuesta de una persona asambleísta, y en ese punto de modificación de Estatutos, se acordó corregirlo para redactarlo en un sentido inclusivo, no sexista,  por lo que ese artículo, en su redacción actual, quedaría como sigue:
“Artículo 7. La Asociación será gestionada y representada por una Junta Directiva integrada por una presidencia, una vicepresidencia, una secretaría, una persona tesorera y un número de vocalías no inferior a tres, cargos todos designados y revocados por la Asamblea General Extraordinaria y cuyo mandato tendrá una duración de dos años renovables.
La Junta Directiva es el órgano ejecutivo y de dirección entre asambleas. Todos los cargos serán no remunerados. No obstante, la Asociación podrá indemnizar los gastos que cualquiera de las personas integrantes de la Asociación tuvieran con ocasión de realizar actividades acordadas por la misma”.

lunes, 11 de noviembre de 2019

La cuestión del nombre del IES de Lorca José Ibáñez Martín.


¿Se puede entender que todavía exista un centro educativo con tal denominación?  

IES de Lorca

Pero para responder a esta pregunta vamos a ver antes una serie de cuestiones que nos van a clarificar el contexto por el cual se concedió a ese IES el nombre de tan oscuro (de momento dejémoslo ahí) personaje y el contexto, también, en el que nos encontramos ahora.

En primer lugar vamos a referirnos al artículo del catedrático, recientemente fallecido, Josep Fontana, LA CAZA DEL MAESTRO publicado en el periódico de El País en el año 2006 al referirse a la muerte de un insigne maestro, Daniel González Linacero, el día 8 de agosto de 1936 que con 33 años fue asesinado por un grupo de falangistas: “…sólo se explica (el asesinato) por el hecho de que esta muerte formaba parte de una campaña sistemática de persecución de la enseñanza y de la cultura por parte de los sublevados de julio de 1936, como lo manifestaba un artículo publicado en agosto del mismo año en la prensa de Sevilla en que se pedía el castigo de los maestros, la escuela, la prensa y el libro.”  Más adelante, en el mismo artículo, Fontana escribía “Los maestros y los libros fueron los primeros en sufrir tal castigo. La depuración de los maestros no sólo pretendía apartar de la enseñanza a los que no compartían el ideario de los sublevados, sino reducir su número para cerrar escuelas” y citando a José Pemartín, jefe del Servicio de Enseñanza Superior y Media, decía en 1937 << "tal vez un 75 por ciento del personal oficial enseñante ha traicionado -unos abiertamente, otros solapadamente, que son los más peligrosos- a la causa nacional". A lo que añadía: "Una depuración inevitable va a disminuir considerablemente, sin duda, la cantidad de personas de la enseñanza oficial">>. Se clausuraron, por ello, 54 institutos públicos de enseñanza secundaria creados por la República, que el nuevo régimen consideraba innecesarios.” Fontana, después de una serie de consideraciones, concluía el artículo de la siguiente forma “es imposible entender lo que significó la Segunda República Española, y los motivos por los que la combatieron los sublevados de 1936, si se pasan por alto diferencias tan fundamentales como ésta: la República construyó escuelas, creó bibliotecas y formó maestros; el "régimen del 18 de julio" se dedicó desde el primer momento a cerrar escuelas, quemar libros y asesinar maestros”.

 José Ibáñez Martín y su esposa, la condesa de Marín.
Siguiendo con la línea argumentaria que nos deja el profesor Fontana, afirmamos, sin ningún género de dudas, que si hay unas imágenes emblemáticas que puedan mejor representar a la II República española, esas son las del MAESTRO REPUBLICANO, la de la MAESTRA REPUBLICANA y con él y con ella, la de las MISIONES PEDAGÓGICAS, esas misiones especiales en las que intervinieron, de manera totalmente altruista, poetas, escritores y escritoras, artistas de la pintura, del teatro y profesionales de la pedagogía, etc. para llevar la cultura, las obras de arte, el cine, el teatro, hasta los rincones más apartados de nuestra geografía. Esa era la fuerza, la base fundamental en la que se sustentaba gran parte del edificio con el que se pretendía construir la II República española. Porque sin cultura y sin educación no es posible concebir el régimen republicano. Y eso lo sabía perfectamente el régimen que se quería levantar a partir del golpe de estado del 18 de julio de 1936. Sabían perfectamente dónde hacer daño y pusieron el ojo de mira dónde más dolía a los cimientos de la República, en la Educación y en sus profesionales.

¿Qué relación tiene José Ibáñez Martínez con el régimen del 36 y la depuración del magisterio español proveniente de la etapa republicana?

Vamos a ver el artículo publicado por el historiador José Ramón Villanueva Herrero, con el título de JOSÉ IBÁÑEZ MARTÍN Y EL NACIONALCATOLICISMO. En él nos dice lo siguiente:

“quiero referirme brevemente al pensamiento que inspiró su política educativa durante los 12 años que fue ministro de Educación Nacional (1939-1951).

Ibáñez Martín, catedrático de Geografía e Historia, fue un fervoroso intelectual franquista, admirador de la obra unificadora de los Reyes Católicos que soñaba con el resurgir, de la mano de Franco, de nuevos tiempos y glorias imperiales. Ello le hizo admirar el pensamiento de Menéndez Pelayo, cuyas Obras Completas prologó en 1940, y al que definía como "el más glorioso español de todos los tiempos" puesto que el legado del polígrafo cántabro, según Ibáñez Martín, era eficaz y oportuno "en los momentos presentes en que se trata de fundar sobre base firme y cristiana la nueva España". Por ello, Ibáñez Martín se apoyaba en el pensamiento del ultramontano Menéndez Pelayo, incluso para legitimar el golpe militar, al afirmar en dicho prólogo que "nuestra guerra ha sido en realidad una consecuencia necesaria del desvío y abandono del camino tradicional de la cultura española desde comienzos del siglo XIX", alusión recurrente del pensamiento reaccionario que atribuía la decadencia de España al liberalismo, positivismo histórico y al materialismo, a los que se consideraba enemigos viscerales de la tradición hispana.

En 1942, J. Ibáñez Martín, el mayor "torquemada"
 contra el mundo de la educación y de la cultura


Con este bagaje ideológico, Ibáñez Martín, impregnado de un españolismo tan férreo como dogmático, asumió en 1939 el cargo de ministro de Educación Nacional. Vinculado desde los años de la II República a la Asociación Católica Nacional de Propagandistas (ACNP) y con una intensa relación con el Opus Dei, por medio de su amigo José María Albareda, acometió con fervor la tarea de "recristianizar" España mediante la construcción de una nueva tradición nacionalcatólica al servicio del franquismo. Por ello, fue el artífice de la legislación educativa de los primeros años de la dictadura: la Ley de Ordenación Universitaria (1943), la Ley de Ordenación de la Enseñanza Primaria (1945), así como los decretos que establecían la obligatoriedad de la enseñanza religiosa de 26 de enero de 1944 y el que imponía los cursos de formación política de 10 de abril de 1944.
 

Las ideas básicas de la política educativa de Ibáñez Martín se recogen en la citada Ley de 29 de julio de 1943 de Ordenación Universitaria. En ella, se enfatizaba el carácter confesional de la educación en España al indicarse en su preámbulo que, "además de reconocer los derechos docentes de la Iglesia en materia universitaria, quiere ante todo que la Universidad del Estado sea católica".
 
Ibáñez Martín, conocido por su indisimulada admiración 
por el régimen nazi. En la foto debate con Scheel, jefe de
 los estudiantes del III Reich.


Por esta razón, Ibáñez Martín concedió privilegios a la Iglesia, propició la entrada del Opus Dei en el ámbito universitario, ampliando más tarde la preeminencia de la Iglesia también, en la enseñanza primaria y media.
 

Igualmente, la citada Ley de 1943 dejaba claro el carácter político al servicio del régimen de los estudios superiores, al señalar textualmente que "la República lanzó a la Universidad por la pendiente del aniquilamiento y la desespañolización, hasta el punto de que brotaron en su propia entraña las más monstruosas negaciones nacionales. La Ley, en todos sus preceptos y artículos, exige el fiel servicio de la Universidad a los ideales de la Falange".
 

De este modo, tanto en la Universidad, como también en los otros niveles educativos, Ibáñez Martín pretendía crear, a semejanza del nazismo, un nuevo modelo de "estudiante patriota" que, como indicaba el ministro turolense en un discurso pronunciado en la Universidad de Valencia en 1944, sin que éste "lo deforme y corrompa la soberbia científica". Hay que recordar que, por medio de diversas órdenes ministeriales dictadas por Ibáñez Martín, las vacantes producidas en el Magisterio como consecuencia de la depuración de maestros republicanos se cubrieron en parte por militares y excombatientes. Así, la Orden de 15 de febrero de 1940 tenía por objeto "dar el máximo de facilidades a los alféreces provisionales del Ejército que deseen acudir a la convocatoria de ingreso en el Magisterio Nacional", para los cuales se convocaron un total de 4.000 plazas a cubrir por estos militares-maestros.

El carácter de adoctrinamiento político en el ámbito educativo quedaba reforzado con la imposición de la asignatura de Formación del Espíritu Nacional, la denostada FEN.


Por todo lo dicho, la política educativa de Ibáñez Martín se caracterizó por su fuerte dogmatismo político y religioso y sus caducos métodos pedagógicos, que separaba la enseñanza de la investigación y que sometía el conocimiento a la ideología (franquista). Este entramado educativo conocido como el nacionalcatolicismo, fue el que sufrieron, sufrimos, varias generaciones de españoles. Un triste legado que no merece ser recordado manteniendo el nombre de José Ibáñez Martín en un centro educativo de la ciudad de Teruel y en otro de la villa de Utrillas. Sus respectivos consejos escolares tienen la palabra para superar este anacronismo contrario a los valores democráticos de nuestro actual sistema educativo, y a la dignidad y la memoria de tantos docentes y alumnos que sufrieron la implacable depuración de personas e ideas promovida por José Ibáñez Martín”.

Recordamos aquí que los centros a los que hace alusión el profesor José Ramón Villanueva han entendido la ignominia de su nomenclatura y procedieron a su cambio. Quedándose la ciudad de Lorca en solitario con ese infame deshonor.

Nuestro compañero e investigador Floren Dimas, nos ilustra también acerca del personaje. “protagonista de un gigantesco programa de represión contra todo el mundo educativo, con el resultado de fusilamientos, expulsión de la docencia, presidio, destierro, exilio, hambre y marginación de miles de maestros y profesores, privando a los alumnos de la oportunidad de recibir la educación de excelencia que la República había iniciado en las aulas.
Su pertenencia al Opus Dei, le llevó a entregar a la Iglesia una parte muy importante del área educativa en las enseñanzas primarias, secundarias y universitarias, y a orientar los programas públicos de educación en base a la doctrina del nacionalcatolicismo, subordinando las políticas formativas a los designios del nuevo estado dictatorial. La moderna historiografía ha acreditado su implicación personal, en la tarea de crear una conciencia general de sumisión a aquellos principios totalitarios”.

 
La base de sus políticas educativas estaban orientadas
 por el sectarismo del nacionalcatolicismo
Por si no tenemos bastante, para hacernos una idea del pensamiento de este destacado apologeta del franquismo, veamos una de sus frases destacadas en su discurso de Apertura del Curso Académico 1940-41 en la  Universidad de Valladolid:

“…Era vital para nuestra cultura amputar con energía los miembros corruptos, segar con golpes certeros e implacables de guadaña la maleza, limpiar y purificar los elementos nocivos. Si alguna depuración exigía minuciosidad y entereza para no doblegarse con generosos miramientos a consideraciones falsamente humanas, era la del profesorado…”.


¿Cuál fue su relación con la ciudad de Lorca?,

Floren Dimas también nos documenta que, al entablar relaciones con la hija del conde de San Julián, María de los Ángeles Pérez de Meca, condesa de Marín, con quién contrajo matrimonio en 1930, consolidaba así una plataforma familiar entroncada con lo más granado de la casposa oligarquía lorquina, que le permitiría llegar a relevantes puestos provinciales.

Pero fue durante la dictadura de Primo de Rivera cuando Ibáñez Martín tuvo contacto con el conde de San Julián quien, para apoyar su candidatura como diputado a Cortés por partidos ultraconservadores, no solo subvencionó sus campañas, sino que hasta le compró una imprenta.

Durante el bienio negro llego a ser diputado de la CEDA, con Gil Robles, hasta la sublevación fascista de 1936.


Quizás ya tengamos suficientes elementos para poder responder a la pregunta con la que iniciamos este artículo ¿tiene alguna lógica? NINGUNA. Desde el punto de vista del franquismo, la dictadura, la intolerancia, la sumisión de la mujer al hombre, el sectarismo del nacionalcatolicismo, la homofobia, la xenofobia, la unicidad religiosa y el pensamiento único rancio ultramontano, puede que la tenga; pero desde la diversidad, la libertad, la justicia social, el respeto  al pensamiento crítico, el derecho a ser diferente, la democracia, valores todos intrínsicamente ligados a lo que representa la República, y a un Estado moderno democrático, JAMÁS PUEDE ENTENDERSE.



¿Qué valores tiene que representar una institución educativa pública?

 A nosotros y nosotras no nos cabe la menor duda, los valores son antagónicos al nombre de José Ibáñez Martín. ¿Alguien en su sano juicio puede entender que una institución que debe defender los valores más abiertos en derechos, en toda su extensión, en libertad y en justicia social, tenga el nombre del mayor represor del magisterio que partió de los principios más abiertos y liberadores, de la Institución Libre de Enseñanza, organismo de extraordinaria solvencia educativa en los foros más democráticos de Europa? ¿Cómo explicamos esto a los alumnos y alumnas que tengan que pasar por este centro? ¿Cómo se lo explicamos a los profesores y profesoras que tengan que ejercer en él? ¿Es entendible en una sociedad con una mínima  sensibilidad democrática?.

¿Qué estamos haciendo?

A partir de 2006 se han estado llevando a cabo en Lorca campañas de información y sensibilización, sobre la necesidad de proceder al cambio de denominación del IES de Lorca.

 Como resultado de una primera campaña promovida por la asociación de víctimas del franquismo “Amigos de los Caídos por la Libertad (1939-1945)” de la Región de Murcia,  basada en la colocación de carteles, reparto de octavillas, entrevistas en radio y TV de ámbito local y regional, se llegó incluso a presentar una denuncia en el juzgado contra la permanencia del nombre del Instituto, y acogiéndose a la Ley 33/1981 del Escudo de España, se obligó a la eliminación del gran escudo franquista de la entrada principal.

La respuesta de la derecha local no se hizo esperar, organizándose una recogida de firmas entre el sector más ultramontano de la sociedad lorquina, y creándose todo un frente corporativo a favor de la continuidad de la denominación del IES. Por el contrario, la izquierda lorquina se abstuvo de pronunciarse en este reñido debate.

Posteriormente, un rosario de cartas al Alcalde, al Director del IES, al Consejo Escolar, a distintos medios de comunicación, al Defensor del Pueblo, a partidos políticos y sindicatos, a la Consejería de Educación y un largo etcétera, con escasos resultados debido a la increíble dejadez y desvergüenza de la clase política que ha y está gobernando esta Región, a la falta de información, a pesar del enorme esfuerzo que desde el mundo memorialista se está realizando y, por tanto, a la  consecuente desmovilización de la sociedad civil.

Transcurridos 75 años desde la inauguración del IES, y acogiéndose a lo dispuesto en el artículo 15 de la Ley 56/2007 de la Memoria Histórica, en relación con la retirada de los símbolos franquistas, viendo la necesidad de proceder a la eliminación de la denominación de este IES, y su sustitución por otra consensuada entre las instituciones y los agentes sociales competentes, se creó, a iniciativa de la Federación de Asociaciones de Memoria Histórica de la Región de Murcia, en enero del 2018,  una Plataforma de amplio espectro social, para diseñar y llevar a efecto una estrategia de movilizaciones, que tuviera por objetivo acabar con esta vergüenza moral y democrática, la de que un centro público educativo tenga por titular a alguien implicado en hechos gravísimos, atentatorios contra la Vida, la Libertad y la Cultura de todo un pueblo mediante métodos condenados por la legislación internacional, en exigencia taxativa de lo previsto en el Artículo 15 de la vigente Ley de la Memoria Histórica. Porque los nombres de las instituciones democráticas deben servir para honrar a los que nos honraron. Y no al revés.

Es hora ya de reactivar este instrumento y  movilizar a la sociedad civil para darle a la ciudad de Lorca la dignidad que se merece.